Quizás pienses que el bicarbonato de sodio que se esconde en el fondo de tu armario solo es útil para absorber los olores desagradables de tu refrigerador, para limpiar productos agrícolas o para preparar productos horneados.
Pero algunas personas probablemente te recomendarán que lo pienses de nuevo, porque están compartiendo en Internet que, al agregarlo al agua, mejora su rendimiento deportivo, evita el reflujo ácido, mejora los niveles de energía y más. Sin embargo, los expertos afirman que la utilidad de esta práctica para diversas afecciones es una cuestión llena de matices, debido a lo limitado y heterogéneo de las investigaciones, los riesgos y la salud personal.

